Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 42 el Sáb Jul 15, 2017 11:20 am.
Últimos temas
» probando (? 1, 2, 3... 14!
Mar Abr 30, 2013 7:08 am por Edgar F. Black

» //ELITE//Carpe Retractum // Foro de Hp - tercera generación
Jue Ago 02, 2012 4:55 am por Invitado

» Little Hangleton {Foro Necesita Ayuda Urgente}NormAl
Jue Jul 19, 2012 2:13 am por Invitado

» Love is Destruction//Normal//Necesitamos Cullen y Volturi, Bella y nessie incluidas
Lun Jul 02, 2012 6:12 am por Invitado

» Hielo & Fuego ~ Cambio de Boton Élite
Mar Mayo 29, 2012 6:35 am por Invitado

» • Accio Hogwarts • [Afiliación Elite] Cambio de Botón!
Jue Mayo 24, 2012 11:45 am por Invitado

» Marauders Life { Normal }
Vie Mayo 04, 2012 2:36 am por Invitado

» Aresto Momentum [Afiliación Normal]
Lun Mar 26, 2012 6:18 am por Invitado

» Phantom of Music || Recién abierto (personajes Disponibles) || Afiliación Normal
Miér Mar 14, 2012 12:43 pm por Invitado

Nos encontramos en pleno Invierno. Blanca nieve recubre los patios todos los días, por lo menos hasta que lleguemos a abril y empiece a caldear la temperatura. La Navidad terminó ya hace tiempo. Nos encontramos a Febrero. Los estudiantes de Hogwarts disfrutan de la vuelta al trabajo con guerras de la nieve que aún tiene tiempo por las cercanías. ¡Será mejor que te abrigues, aquí siempre hace frío!


SITUACIÓN CRONOLÓGICA:
Mediados de Febrero de 1976.
TEMPERATURAS MÁXIMAS:

TEMPERATURAS MÍNIMAS:
-5º










hermanos



élite
Image and video hosting by TinyPic Finite Incantatem Photobucket Gossip Girl RPG Photobucket Image and video hosting by TinyPic Photobucket Live Your Dream Inferum College Photobucket Finite Incantatem Panem Games http://illiweb.com/fa/pbucket.gif

normales

wasn't supposed to happen; wasn't supposed to be our secret, only mine to keep {lily a. evans}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

wasn't supposed to happen; wasn't supposed to be our secret, only mine to keep {lily a. evans}

Mensaje por Maddeleine F. Black el Jue Feb 09, 2012 7:20 am

El papel desliza de su mano nada más terminar de leerlo. Se le nubla la vista. Busca una manera de sentarse, lentamente. Sin apremio alguno, pero perdida.
Una vez encuentra ese asiento, suspira ya relajada, aunque acongojada de todas maneras. Ahí está, las palabras que quería, lo que tanto había deseado que se atreviera a decir. Un "te pondrás bien" no era suficiente para mentirle. En tinta de una máquina de escribir y sin falta de ortografía alguna, su padre le dice finalmente una verdad escrita con sangre en sus venas. No hay cura para su enfermedad. Nadie sabe lo que es, ni siquiera cómo curarlo. Tampoco supieron cómo curárselo a su madre, ni a su abuelo paterno. Nada. Eso sólo quiere decir una cosa: puede irse a dormir una noche y que a la mañana se le haya escapado el último aliento. Puede caer un día tosiendo en un pasillo porque su oxígeno no llega a parte de su cuerpo, -incluído el cerebo- y ahogarse. También puede ser que no sufra nada nunca y un buen día, puff. Ya no esté. O quizá, un ataque tras otro, empeorando a cada momento.

El terror le embarga un instante. Morirse no es plato de buen gusto para nadie, pero saber que vas a morir por que tu sangre hace voluntad en vez de su trabajo, no es precisamente lo más bonito. Y lo que es peor, es una tragicomedia de lo más pintoresca, pues su enfermedad sanguínea proviene de los genes magos, es decir, que por el momento, ha echo más daño a su sistema la sangre de su madre maga que la de su padre muggle. Para que luego la clasifiquen como sucia.

La cuestión es que, con sólo quince años, Mary se enfrenta a algo que no es capaz de manejar. Todo lo que pueda ser malo, se vuelve peor. Que su familia al completo se encuentre en Londres, que continuamente sufre ataques y se nieguen a mudarse a Irlanda se convierte en la hoz de su verdugo. La idea de que ella en parte podría detenerlo pero es probable que no sea capaz de luchar demasiado, en la capa. Y finalmente, todos aquellos que provocan esa guerra ya cernida sobre los cielos, son su asesino. Recoloca su pelo sobre un hombro y recoge la carta antes de que alguien pueda verla. Encerrada en su habitación, sobre la cama, preocupada y un tanto ausente, trata de autoconvencerse de que todo irá bien. No puede oír nada más que el zumbido de la susodicha atravesando las venas de su cabeza. Caprichosa que a la vez que le da la vida, puede simplemente hacerla empeorar.

¡Pero es jóven! Su madre no falleció hasta años más tarde, y puede que incluso sobreviva muchos años más que ella. Eso dice su padre. No obstante, también le dice que debe someterse a pruebas que Dumbledore ha delegado en la enfermera, que debe cuidar expresamente su salud cómo oro de Gringotts. Se deja caer en la cama y arroja la carta sobre esta, a su derecha. Resta en ella minutos, hasta que decide asomar la cabeza por la ventana, la puerta se abre y la carta vuela con una ráfaga. Al girarse, puede ver su melena pelirroja favorita siendo atacada por una hoja que vuela hasta la pared más cercana de ella. La sonrisa de Mary se reemplaza por un ceño fruncido cuando ve cómo la hoja queda a merced de la gran curiosidad de ella.
avatar
Maddeleine F. Black
Admin

Humor : Travieso.
Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 27/01/2012

Ver perfil de usuario http://lightless.forophpbb.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: wasn't supposed to happen; wasn't supposed to be our secret, only mine to keep {lily a. evans}

Mensaje por Lily A. Evans el Vie Feb 10, 2012 2:22 am

Hoy Evans se encuentra de relativo buen humor. La pelirroja regresaba a la sala común de Gryffindor después de una tan ansiada conversación con su mejor amigo, Severus. Aquel Slytherin más observador, misterioso y callado que hablador que la había acompañado desde que Lily se sabía bruja. Pertenecer a casas diferentes nunca había supuesto una gran barrera entre ambos; Severus no la juzgaba por ser, lo que un peligroso número de estudiantes de su misma casa llamaban, sangre sucia. Lily, por su parte, jamás encontró nada en él que pudiera alejarlo de ella. Más aún: le había defendido sin reservas en más de una ocasión ante aquellos que, aprovechándose de la sencillez y la timidez del mago, hacían de él el artífice de unas bromas que sólo a ellos les hacían gracia. Como los merodeadores. Como James. Lily prefería no pararse a pensar en ello; aunque era consciente de que seguiría defendiendo a Severus contra viento y marea, incluir al necio de Potter en sus reflexiones... la turbaba.
En cualquier caso, Lily seguiría allí para lo que Severus necesitase, como él había estado siempre allí cuando ella había necesitado de esa mano amiga, ese buen consejero dispuesto a desperdiciar su tiempo en escuchar los dilemas de una joven bruja. Sev resultaba esencial en la vida de Lily y, sin embargo, a ella le daba la impresión de que cada vez hablaban menos. Y eso no está bien, se había dicho antes de salir a buscarlo. No, nada buen.

Tras el entrañable encuentro, Lily regresaba a la sala. Tocaba carta. Mantener el contacto con unos padres ajenos al mundo mágico es especialmente complicado, e implica cumplir con una serie de pautas esenciales cuya carencia podría desatar el hecatombe en la residencia Evans. Ya es bastante complicado asumir que una de tus hijas es bruja -porque, ¡exacto! La magia existe-, como para que además te digan que pasará tres cuartas partes del año interna en una escuela, sabediosdónde. El señor y la señora Evans habían recibido bastante información acerca de Hogwarts y de las buenas condiciones en que su niña se encontraría. Pero Lily conocía a sus padres: sabía que aquello no era suficiente. Por esa razón, se había comprometido a enviar una carta a su familia todas las semanas, mediante las cuales el señor y la señora Evans se cerciorarían de la seguridad y el bienestar de Lily. Tras seis años de continuo carteo, el contenido de los pergaminos que su buena lechuza Hera enviaba resultaba monótono, prácticamente idéntico. El cole, bien. Los amigos, bien. Y sí, os echo de menos. Alguna anécdota podía colarse de por medio, aunque el esquema de la carta no variaba demasiado. Un dulce "Os quiere, Lily", enmarcaba el punto y final de cada una de sus cartas. La de hoy, también lo haría.

Tras pronunciar la contraseña con decisión, Lily accede a la sala común de Gryffindor. Esquiva a algún alumno con el que se cruza -todos conocidos- mientras se dirige a los dormitorios. Allí guarda el pergamino que reserva para sus cartas semanales. Cruza la puerta de su habitación... no está vacía. Habría reconocido aquella melena caoba en cualquier parte.

Mcdonald. Una muchacha dulce a la par que traviesa, que se había ganado su amistad a pulso.
- ¡Mary...! -la saluda enérgicamente. ¿Dónde te habías metido? La pregunta pasa a un segundo plano en los recovecos de su mente; su atención se centra un instante en una hoja de papel que, caprichosa, se había dejado llevar por la corriente que la ventana abierta y la puerta acababan de generar. Esta cae prácticamente a su lado. Todavía conserva las marcas de un doblado idóneo para un sobre, y se imagina que es aquello mismo que Lily venía a hacer: una carta. Una carta, ¿de quién?

Lily sabe qué habría pasado. Habría recogido la carta inmediatamente, y bromearía asegurando que Mary tiene un admirador secreto. Mary probablemente lo hubiera negado, fuera verdad o no. Lily habría hecho ademán de leerla, y se habría dejado perseguir por su amiga, quien trataría de recuperar su papel a toda costa. El espacio reducido de la estancia propiciaría el ser capturada por su perseguidora. Lily se revolvería, y ambas caerían al suelo componiendo una melodía armónica de carcajadas y risas.
Todo habría pasado... si Lily no hubiera encontrado la expresión de Mary en aquel rostro angelical. Una expresión que inspiraba duda. Preocupación. Tal vez miedo. La mirada elocuente de la bruja hacia la escurridiza carta deja en claro a Lily que, fuera lo que fuese lo que viniera escrito en la misma, era el fruto de un problema, quizá un temor que rondara la mente de la muchacha. Entendiendo que no puede invadir su intimidad tratándose de algo verdaderamente serio, simplemente la recoge -por fortuna, alcanzó el suelo cayendo del revés-, la dobla y se la tiende.
- ¿Todo bien? -Lily no le exigiría saber de sus incertidumbres si Mary no deseaba contárselas. Así había sido siempre. No puede negarlo. ¡Claro que siente curiosidad! Pero, ¿quién era ella para incumbirse en un asunto que quizá no le concernía? Respetaría que ella prefiriese guardárselo para sí, por el motivo que fuera. No obstante, le dirige una sonrisa de cariño, y una mirada de apoyo. Ahí aparecerá, audaz como un rayo, si la necesitas. 
Esa es Lily. Una amiga capaz de cruzar cielo y tierra para ayudar a sus amigos. Ya fuera una Gryffindor o un Slytherin.


_________________
inside her eyes
I can say it, but you won't you believe me. You say you do, but you don't deceive me. It's hard to know they're out there, it's hard to know that you still care. I can say it, but you won't you believe me, you say you do, but you don't deceive me. Dead hearts are everywhere.
Spoiler:
avatar
Lily A. Evans

Humor : Cariñoso y guerrero.
Mensajes : 25
Fecha de inscripción : 29/01/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: wasn't supposed to happen; wasn't supposed to be our secret, only mine to keep {lily a. evans}

Mensaje por Maddeleine F. Black el Vie Feb 10, 2012 6:35 am

Podría callar.
Se muerde el labio inferior mientras observa cómo su mejor amiga -desde que llegó aquí- decide actuar de una manera distinta a la establecida. Muchas habían sido ya las veces en las que Lilian metía sus narices en el correo de Mary, que porqué no decirlo, recibía en alguna que otra ocasión cartas interesantes. Pocas ocasiones, más bien. A diferencia de lo que ella dijera, nunca de admiradores secretos. Cosa preocupante, pues a los quince años, por mucho que fuera ridiculizante para sí misma, todavía no se había atrevido a besar a nadie. Y sólo había una persona que conocía todos y cada uno de esos secretos.

Claramente, esa persona no era Sirius Black. No. Era aquella personita paliducha y cuyo cabello color zanahora se removía con aquella gélida ráfaga que entraría por la ventana. Mary la cierra suavemente, apartándose de esta, en busca de la carta. No sabe porqué no la ha mirado, no sabe porqué la dobla entre sus manos y se la devuelve, pero lo agradece. Aunque al instante, se sienta mal por ello. Lily sabe hasta el último punto de su vida. Podría escribir una biografía y lleva desde que empezó el curso ocultándole lo que conoce sobre una enfermedad extraña. Enfermedad que ahora sabe terminal. Nunca ha tenido ninguno, pero ahora, ha estado guardándoselo tanto tiempo, que no puede seguir. Necesita una abrazo. Abrazo que se toma por su propia mano, rodeando el cuello de Lils como si fuera un ataque. - Ahám ... -constesta, hundiendo su hocico en el cuello de ella y achuchándola con fuerza. Al instante recuerda porqué quiere que nadie lo sepa.

Saber demasiado puede llegar a hacer mucho daño.
Por ahora ya lo sabe, y lo más probable es que más tarde, esa misma frase le golpee la nariz y se la rompa. Con fuerza. Con la misma fuerza con la que parece dispuesta a destrozar las costillas de Lily, aunque al darse cuenta de la presión que ejerce en ella, se separa lentamente. Es y siempre será su mejor amiga. Se reafirma en el sitio y sonríe, tratando de infundirle tranquilidad. Aún así, su mente debate una y otra vez si lo que hace es lo correcto. Porque, desde pequeña, siempre ha debido hacer lo correcto. Las asignaturas correctas e impolutas para superar a Magnus. El comportamiento correcto y perfecto para ser aceptada por igual en su familia. Actuaciones correctas. Pero también sabe, que no es que se le haya dado muy bien, pues Magnus sigue siendo el favorito. - No tienes que preocuparte ... - Traga en seco. Mira la carta, desliza la mirada hacia Lily y se encoge de hombros, acercándose a dejarla sobre su cama al igual que ha hecho minutos atrás.

Suspira y le tiende un asiento. Lo mejor será cambiar de tema, aunque quizá, no esté lista para seguir mostrándose bien. Quizá no esté lista para ocultarlo cual secreto cómo su madre hizo. Es una niña. Juguetea con sus dedos, sentada sobre la cama.
avatar
Maddeleine F. Black
Admin

Humor : Travieso.
Mensajes : 88
Fecha de inscripción : 27/01/2012

Ver perfil de usuario http://lightless.forophpbb.mx

Volver arriba Ir abajo

Re: wasn't supposed to happen; wasn't supposed to be our secret, only mine to keep {lily a. evans}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.